Mi diario es un tapiz desmadejado. Deshilachada alfombra hilvanada de impulsos, cada vez más recurrentes. Pido perdón a la literatura. Esto no lo es. Solo que algo en mí urge salir y por aquí lo hace.
26 de agosto de 2019
Tras la tormenta
10 de agosto de 2019
Mentira, no estaba de vacaciones
Agazapada. Esperando varias señales. Indicios de que en otro lugar alguien aguardaba, como yo, a que la verdad le desbordarse.
Mi propia experiencia me ha vuelto recelosa a las frases lapidarias, soltadas así, sin más, por el mero hecho de encontrarlas bellas en boca de otros y hacerlas tuyas...
Mi indulgencia con el mal, y mi respeto al que piensa distinto a mi me convierten en un ser cauto, poco amigo de invocar eslóganes que ya no me creo ni yo...
La solución, o el problema, véalo usted como quiera, es que no estoy ciega. Y veo, y leo, y pienso. Y empiezo a conocer, y comienzo a comprender a mucha gente. A algunos que incluso tiempo atrás parecían muy diferentes a mi. Pero eso no me abochorna. Me hace sentirme más grande. Más sabia. Más en paz.
Doy gracias a lo que soy y a lo que tengo. Gracias a sentirme cada día más conectada al mundo. Aunque en muchas ocasiones, a veces, en demasiadas, me descubra sola, sin interlocutor alguno....escribiendo palabras de amor, de gratitud y de amistad, como estas....