26 de enero de 2018

La aventura de ver a tu banda en directo

Somos más de uno quienes seguimos a U2 desde sus orígenes. En casos como el mío, con orgullosa devoción puesto que no sucumbí a esos periodos de desencanto que sé muchos pasaron.
La salida al mercado, en los años 90, de trabajos como 'Atchung Baby', 'Zooropa', o 'Pop', levantaron ampollas entre quienes consideraban que Bono y los suyos debían seguir anclados en los sonidos del 'Rattle and Hum' o 'The Joshua Tree'.
Quienes nos hemos mantenido fieles somos de esa clase de seguidores que hacemos lo imposible por escucharlos en directo cada vez que nos es posible. Y hete aquí que, tras 13 años de espera, la banda regresa a Madrid.
Hoy, a las 10'00 de la mañana, salían a la venta, para el público general, las entradas para el concierto que darán en el Wizink Center el próximo 20 de septiembre. Algunos avezados, entre los que me incluyo, nos procuramos reservar a finales de 2017 el nuevo lanzamiento, 'Songs of Experience', confiando en una promoción que anunciaba ventajas en la preventa de sus entradas (entonces aún no habían confirmado gira para 2018). El pasado lunes se ponían a la venta dichas entradas de preventa, pero me fue imposible encontrar localidades a menos de una hora de lanzarse al mercado. Me daba pavor perder la oportunidad, y por ese motivo, canjeé mi código de preventa para el concierto que darán el 16 de septiembre en Lisboa: AHORA SÉ QUE ACTUÉ BIEN. No me quedaré sin verlos.
Con todo, en mi empeño estaba llevar a mi familia a mi cita con Madrid, de modo que hace dos horas monté cuartel general ante el ordenador, confiando en adquirir al menos las cuatro localidades que me permitirían mostrar a mis hijos la maravilla que supone ver en directo a U2 (considero ésta una tarea educativa, como pueda ser otra cualquiera).
Mis esfuerzos han sido en vano, como, imagino, los de miles de fans que han visto cómo su ilusión vuelve a postergarse. Ahora U2 cuelga el cartel de no hay billetes y emplaza a una segunda cita, el 21 de septiembre, para la que se abre taquilla virtual el próximo 2 de febrero.
Os dejo un vídeo en el que podéis comprobar lo dificil que me ha resultado obtener las entradas...

https://youtu.be/PdjNd7WM6YE

Hasta 2 millones de personas conectándose durante la mañana de hoy para conseguirlas. Son datos facilitados vía telefónica por Ticketmaster. El audio del final no se escucha muy bien, pero así me lo han indicado.

Otra prueba más de que U2 sigue 'on the road', y que su ejército de fieles no deja de crecer.

4 de octubre de 2017

No me fío. Ya no cuela.


Cada día que pasa más miedo, cada hora que avanza más náusea. No, Don Felipe, yo así no puedo tranquilizarme. No, Don Mariano, yo así no puedo sentirme orgullosa. No, Don Carles, yo así no pienso quedarme callada. No, Don Pedro, yo así no puedo cerrar los ojos y creerle. No, Don Albert, yo así no veo soluciones. No, Don Pablo, yo así no puedo confiar en la templanza política.

No me fío. Y con ustedes me pasa desde siempre, pero ahora aún mas que nunca. Me pasa como cuando uno de mis hijos me dice que puede que traiga un suspenso, pero que él/ella ha estudiado. Ya no cuela, les conozco demasiado bien. Y con sus palabras y actos, con sus silencios y condenas han terminado por retratarse, TODOS.

No me queda un duro para un psiquiatra, y me veré desahuciada, con el corazón roto y la cabeza estallada. Y por eso antes de que acabe de enloquecer quiero dejar algo escrito, por si en cualquier momento también pierdo la cordura, como les ha pasado a ustedes.


El telón que nos han puesto delante ustedes, los dirigentes, -porque ninguno tienen derecho a llamarse políticos ni estadistas (les falta talla humana)-.... Ese telón es tan denso que ya no reconozco ni a quienes quiero. Les veo embravecidos con consignas que puede que partan de nobles premisas, porque aquí "nadie es más malo que nadie"... Pero me duele, porque están todos tan histéricos como yo, así, aquí, vomitando mis movidas mentales es como me alivio, al menos un poco. Por eso a todos mis amigos y seres queridos (créanme los tengo de TODOS los colores) a TODOS les entiendo, aunque no comparto todas sus ideas.


A ustedes, perdón por lo que viene ahora, no les entiendo. Es más, les culpo, estoy muy irritada con su ineptitud general, y les deseo a todos al menos la mitad del temblor de tripas que me están causando a mí y a la muchísima gente que quiero.

6 de diciembre de 2016

Las demandas vitales

No sé qué tipo de salto quieres que dé, vida. Pero me has soltado los grilletes y ahora que los siento aquí, rodeando mis tobillos pero ya sin la presión que me ejercían... los miro y mis ojos se nublan.
Sé que quieres que sonría de corazón, vida. Sé que me empujas a diario para que lo haga. Que pones en mi camino divertidas bolas de algodón para que las esquive y distraiga mi pensamiento. Para que las mire y mueva mis ojos de sus tonalidades pastel al cielo, para que guiñe los ojos, entrecierre mis párpados y que la intensa luz entre en mí sin cegarme... para que perciba todos los colores y la suma de ellos en uno. Para que me vea obligada a girar sobre mis talones, dibujando un paso de baile y al fin, salte sobre ellos, marque el comienzo de esa danza que me suelte, que los deje atrás, oxidados y llenos de recuerdos.
Sé que es lo que quieres, que me quieres feliz, libre, decidida... vida... ay vida mía.... me pides todo para darme tú a cambio la inmensidad. Estás tan dentro de mí que sabes mejor que yo qué es lo que necesito. Lo has vivido todo conmigo, VIDA... sí, tú, mi vida, mi ser, mi combinado celular, mi esencia.
No me quieres lejos de mí, me quieres tuya y solo tuya. Vida... deja de pedirme tanto, y simplemente tiéndeme la mano. Dame el abrazo que se desvaneció tras la primera decepción. Recupérame vida, quiero seguirte, pero aún sigo atada. Ayúdame a salir. Deja que me sostenga en tu pecho.

26 de julio de 2016

La noche

La noche es
Ese cartílago oscuro
Que impermeabiliza los dolores
Que ensordece los graznidos
Y da eco a los gritos silentes de las almas despiertas

La noche
Es el silencio que me coje de la mano
Orillando todo el contorno de la tierra
La que me ilumina a esos lugares con los que sueño
La que da penitencia al injusto
La que para el galopante corazón del joven indomable
La que cubre y sostiene a medio mundo
Cuando el otro medio, cada amanecer, se levanta

2 de febrero de 2015

Candelaria



Hoy habría levantado el teléfono, me habría plantado en tu puerta y te hubiera comido a besos. Habríamos pasado la sobremesa la una junto a la otra, dándonos ese calor tan nuestro. En cambio hoy mi teléfono sólo sonó una vez, para recordarme que hay más gente que hubiera hecho lo mismo que yo. No me he movido de la puerta de mi casa, y he comido rápido y sola, para terminar antes. He empleado la sobremesa en quehaceres cotidianos para evitar tristes pensamientos. Solo he tomado el coche para venir al trabajo. Estás tan lejos que a veces pienso que si me vieras no me reconocerías, pero sé que tú me reconocerías entre un millón de personas... Aun así, al igual que el tiempo a ti te mantiene eterna, yo ya no soy aquella mujer joven de la que te tuviste que despedir… Guarda este año otra vez mi trozo de la tarta, quiero comérmelos algún día todos contigo. Feliz cumpleaños…

9 de julio de 2014

Por qué nos ganan los malos

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Podría ser el título de una comedia en clave futbolera, ahora que el Mundial de Brasil enfila su recta final, tras la debacle del anfitrión frente a Alemania, y también mientras nos quitamos el amargor de nuestro efímero y pobre paso por el torneo con el dulzor que deja la venganza cobrada contra el aficionado canarinho que nos maltrató con sorna.


Pero es más… Preguntarse por qué nos ganan los malos es buscar razonamiento donde no lo hay. Porque el malo no siempre agrede y eso descoloca a cualquiera. 


Un malo de libro tiene la mirada fría y penetrante, a su alrededor se hace un silencio atronador y no se caracteriza por su sonrisa. De ahí que al toparnos con un malo más malo (por malo aquí hay que aceptar “falso” o “engañoso”) no sepamos por donde nos va a venir el golpe… Y paso a relatar.


La fortuna me ha puesto por el camino malos de libro, malas de libro, y, en los últimos tiempos, malos de postín. Son estos últimos especialmente letales, puesto que se hacen invisibles en una primera incursión en tu vida y, para cuando ya les has “calado” es demasiado tarde.


Tiraron a la basura el manual del perfecto malvado y gastan por toda arma una impasibilidad rayana en la apatía y la hipotensión… porque a priori parece que todo les es ajeno… pero no con el porte chulesco del que así lo demuestra, sino con la desgana y laxitud de quien no tiene muchas ganas de ser malo, simplemente lo es por no ser bueno. Nada más que añadir.


Palabras como empatía y sensibilidad son las antípodas de estos personajillos que pasan por el mundo sin pena ni gloria, sin dejar apenas una estela visible siquiera a pesar de su visible tonalidad plomiza; porque su condición de grises es notoria cuando te detienes a analizarlos.


Llevan a su favor el mostrarse tal cuales son. Probablemente a ellos con eso les baste, creyéndose auténticos aún en su mediocridad se sentirán aliviados tras sacudirse la polvareda que sigue a sus estropicios.


Recientemente he podido comprobar cómo trabajan, lo he visto bastante de cerca, a riesgo de ser yo su próxima víctima. Desconozco si esa ausencia de visceralidad en su comportamiento es un mecanismo de defensa o simplemente una carencia severa que tratarse con un especialista. Pero ya me cansé de psicoanalizar a todo bicho viviente, máxime si éste tiene ya suficiente recorrido vital como para habérselo hecho mirar él solito.


Solo añadiré que en su juego nuestra derrota moral es sólo el comienzo. Incluso antes de ver caer su zarpazo podemos sufrir y ahogarnos sintiéndonos víctimas de tan insulsa maldad (que no por nimia es virulenta). Pero la desgracia no se acaba aquí, porque ni a la víctima más fría se le escapa un arrebato de cólera contra el malhechor. Y sin embargo, en muchos casos, ante estos esperpentos de malvados no nos salen ni los insultos. 

Lástima, porque probablemente de eso sí que necesitarían más de una dosis.

12 de junio de 2014

Lo auténtico


Buscas desesperadamente ese destello que te ciegue y te haga ver que estás en lo cierto, que lo que has visto sucede, porque te deslumbra y te duele, pero después te guía.

Llevas demasiado tiempo parpadeando nervioso hacia esa ¿certidumbre? que es esquiva. Juega contigo con la alegría de un niño que acaba de salir al parque. Ya crees que es imposible seguir esperando cuando cierras los párpados con desesperación, con la auténtica angustia de quien sabe que sus miedos y necesidades no serán respondidos nunca. Pero, mientras aprietas fuerte sus pliegues te reconoces en ese arenoso dolor: has encontrado lo auténtico en una mota de polvo.

La observas con desconfianza y a pesar de su extrema pequeñez reconoces en ella todo aquello que de tan cotidiano te resulta hueco, pero que realmente es lo que dota a tu vida de autenticidad. 

Enhorabuena: aunque ahora lo último que sientes son ganas de celebrarlo has de saber que acabas de encontrar lo auténtico. Y por primitivo y cercano, por rutinario y gris que te parezca en un primer vistazo, es lo que realmente calma a ese corazón agitado que hace unos minutos hervía de rabia al saberse solo, silenciado…

Suerte! Es lo que más te deseo cuando te veo así, mirándome acusador desde el otro lado del espejo, amigo. Que lo peor que te ocurra otra vez, sea volver a verte envuelto de esa frenética locura que es el saberse solo. No estás solo, eso que te envolvía eran artificios, puras mentiras. Hoy por desgracia pueblan nuestros rincones cada vez con más frecuencia. Pero tienes lo auténtico, aunque sea escondido en una pequeña cajita bajo tu pecho sofocado.